Nunca quise pintar historias.

Detesto los principios, así como detesto también los finales. Mi manía de saltarme ambos, cuando leo un artículo, un libro, me lleva a enfrascarme en la mitad, como si allí en la mitad, estuviese de alguna manera la enjundia de la historia. Quizás, esto acreciente mi ignorancia sobre la vida..

Prefiero en cualquier caso, concentrarme en esta supuesta ”ignorancia” porque me hace soñar mejor las situaciones.

Las SITUACIONES, no sólo pueden representarse de forma bidimensional, a pluridimensional y cambiar a cada una de estas dimensiones de posición Según en ojo que las mira, todo resulta ser más subjetivo y así, la pintura resulta en su representación mucho más rica.

DIBUJOS DEL 2010 DE CARLOS URBINA